El gobierno nacional tiene 8 proveedores de ventiladores para traer y distribuir en todo el país y según su propio protocolo son los encargados de instalarlos en cada una de las Unidades de Cuidados Intensivos de las Instituciones privadas y públicas del país.

Desde el pasado 30 de junio el gobierno le anunció a la alcaldesa Claudia Lopez la entrega de 305 ventiladores que eran solicitados por su gobierno, 75 del ministerio de Salud y 230 a través de la Unidad Nacional de Riesgo.

A partir del 2 de julio llegaron los primeros 75 del ministerio que comenzaron a ser instalados por parte de las empresas proveedoras en las UCIS y luego los primeros 93 de la unidad nacional de riesgo, ya hay 88 en operación, pero 2 instituciones prestadoras de salud confirmaron que 50 llegaron descalibrados lo que ha ocasionado un retraso en el proceso de operación.

Actualmente el protocolo para la entrega de los ventiladores señala que ninguna institución puede empezar a usarlos hasta que el proveedor los instale, pruebe y capacite al personal que los va a poner en operación.

De esta manera, estos equipos han venido siendo entregados, pero no pueden ser puestos en funcionamiento de manera rápida por el proceso ya mencionado.

Ni la Secretaría de Salud ni las instituciones pueden tocar estos equipos hasta que el proveedor surta esos pasos de instalación, prueba y capacitación.

Los pasos para que los equipos puedan ser puestos en funcionamiento y que los proveedores de los equipos exigen antes de puedan ser usados en pacientes son:

Recepción técnica del equipo.

Se hace una lista de chequeo donde se revisan los documentos de importación, la autorización del Invima y la recepción de los manuales en español.

Ingreso del equipo al almacén.

Se requiere incluir en el inventario de la entidad para luego contabilizarlo dentro de los insumos de la institución.

Verificación de las redes de preinstalación.

Se revisan las redes de aire, oxígeno y eléctricas, con las que se pueda sostener la operación correcta del equipo.

Cronogramas de capacitación. Dirigida a los terapeutas respiratorios, incluyendo los turnos de la mañana y de la noche.

El tiempo entre que una institución recibe los ventiladores y los puede usar en pacientes, puede llegar a tomar hasta una semana, teniendo en cuenta todos estos pasos.

La Secretaria de Salud no hace la instalación de los ventiladores, los distribuye en las salas de cuidados intensivos como quedó establecido en la declaratoria de la alerta naranja y supervisa que se cumplan todos los protocolos exigidos.