Muchos usuarios de Transmilenio en el Portal de Suba que cada mañana madrugan para ir a sus trabajos se encontraron hoy con una agradable sorpresa, músicos de la Orquesta Filarmónica de Bogotá a ritmo colombiano los saludaba para hacer un poco agradable el ingreso a los biarticulados.

La protesta es un derecho, aseguró el veedor distrital Guillermo Rivera y las autoridades deben garantizar su realización, pero también es un llamado a los ciudadanos para que se respeten los bienes públicos y los actos vandálicos afectan los derechos de la libre movilización .

“Es un gesto tan disruptivo, como lo ha sido la música en la protesta social que comenzó en 2019, pero que invita a la armonía y al profundo valor de la protesta pacífica”, anota David García, director general de la Filarmónica.

El evento fue convocado por el veedor Distrital, Guillermo Rivera, quien en enero insistió en la importancia de garantizar el cumplimiento de nuevos protocolos para la protesta social, pero también de reconocer el carácter que, por esencia, tiene la misma. “Necesitamos darle otra mirada a las marchas, para que con o sin ellas podamos convivir. Las grandes ciudades en el mundo reconocen el espacio público como un espacio natural para la protesta. Las calles, los andenes, los parques, también son espacios para la democracia y lugares de encuentro de acciones colectivas”, aseguró el Veedor.

Desde noviembre del año pasado, con ocasión del Paro Nacional, la infraestructura del Portal de Suba sufrió daños estructurales considerables que afectó la movilidad de 78 mil personas que diariamente circulan en promedio por este, a través de 16 rutas troncales y 10 rutas alimentadoras.

“Esta intervención de la Filarmónica hoy en el Portal, refleja el interés de la Orquesta de hacer presencia en la calle y su compromiso con reconocer el valor y legitimidad de la protesta social pacífica”, concluyó David García, mientras que el Veedor Rivera concluyó rescatando el espíritu musical que legitimó la protesta ciudadana en 2019. “Con periódicas alteraciones a la vida cotidiana podemos vivir para escuchar a quienes no están de acuerdo, siempre y cuando no se exponga la vida ni la integridad física de nadie”